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Cada vez hay más sitios web con recomendaciones para los anfitriones de Airbnb, pero a nosotros no nos cabe la menor duda: sabemos que los verdaderos expertos, quienes no dudan en aconsejar a los huéspedes, les enseñan a utilizar nuestra plataforma y consiguen que disfruten al máximo de la experiencia, son los propios anfitriones. El 78 % de los alojamientos en Airbnb (ya sean apartamentos, casas ¡o cabañas!) cuenta con una valoración media de al menos 4,5 estrellas. Como tenemos tanto por aprender los unos de los otros, hemos seleccionado los cinco mejores consejos de los anfitriones con más experiencia para ayudarte a conseguir (y mantener) un alojamiento de 5 estrellas.

1. Mantén tu anuncio actualizado

La empatía es uno de los ingredientes fundamentales para ser un buen anfitrión: no hay nada como ponerse en la piel de los huéspedes para entender qué necesitan. Los viajeros se deciden por un alojamiento u otro en función de la descripción y las fotos que compartes de tu espacio, por eso debes incluir hasta el último detalle. Recuerda, los huéspedes valoran la veracidad de la información que indicas en tu anuncio.

«Es importante que la descripción en el anuncio sea cierta —comenta Tim, Superhost de un apartamento rural que queda cerca de su propia casa—. Yo defino el mío como rústico, así que recibo huéspedes que quieren disfrutar de unos días en un lugar de este estilo. A lo sumo, exagero los inconvenientes para que la gente no se lleve sorpresas al llegar. Y como resultado, aquí se alojan personas que buscan una experiencia fuera de lo común».

Joy comparte un estudio en la ciudad y está de acuerdo con lo anterior: «Lo más conveniente de mi espacio es que está en el centro, pero puede que no sea el lugar ideal si que quieres escapar del ruido y el ajetreo».

2. Deja tu espacio pulcro y reluciente

Un espacio limpio y ordenado es la mejor carta de presentación. Los viajeros suelen estar acostumbrados a que los reciban de este modo y así se sienten más cómodos. La limpieza puede mejorar las valoraciones de tu anuncio, además de aumentar el número de reservas.

«Si fuéramos a algún sitio, nos gustaría encontrar un espacio limpio desde el primer momento —comenta Suzie—, así que para nosotras es importante dedicarle a la limpieza siempre el mismo esfuerzo, para que quede impecable antes de cada visita».

«Cuando no puedo limpiarlo yo —explica Joy—, contrato a un servicio de limpieza y añado esos gastos al anuncio. Solo tienes que explicarles bien lo que quieres. Ellos se encargan de cambiar las sábanas, limpiar el suelo y las ventanas, reponen las toallas y se afanan en dejar la ducha impoluta».

3. Responde rápido y con frecuencia

Tener que esperar una confirmación, ya sea por teléfono o por correo electrónico, no es agradable para nadie. La regla de oro del hospedaje se repite: trata a tus huéspedes tal como te gustaría que te trataran a ti. Responde rápido a las solicitudes de reserva y colabora con tus huéspedes para que que la llegada se desarrolle sin complicaciones. Un ratio de respuesta muy bajo puede afectar la posición que ocupa tu anuncio en los resultados de búsqueda y hasta podrían aplicarse ciertas penalizaciones.

Gregg envía a todos los huéspedes indicaciones detalladas sobre cómo llegar a su alojamiento: «Esté donde esté, siempre tengo un documento Word a mano en el que copio y pego las indicaciones exactas para cada viajero, así todo les queda muy claro».

«Una de mis premisas es responder a los mensajes tan pronto como pueda, porque habitualmente los huéspedes intentan reservar lo antes posible —dice Abhay—. Hay gente que reserva con muy poca antelación y no puede estar esperando. Intento ofrecer la misma experiencia que me gustaría tener a mí. Y si tienen preguntas, trato de resolverlas al instante, con total sinceridad».

4. Comparte experiencias inolvidables

Hospedar en Airbnb te da la posibilidad de mostrar lo mejor del sitio en el que vives. Puedes compartir con tus huéspedes las guías de la ciudad, que contienen sugerencias de otros anfitriones que viven en tu zona. También puedes acompañarlos a tus bares, tiendas o restaurantes favoritos del barrio. Algunos anfitriones invitan a los viajeros a probar especialidades locales, y les preparan té o café. Pequeños detalles de este tipo hacen que disfruten de todo lo que la ciudad puede ofrecerles.

«Suelo recomendar lugares a los que vamos a desayunar, a dar un paseo o a hacer fotos —dice Natasha—. A veces me pongo a contar anécdotas; es muy bonito ver cómo la gente adquiere una nueva perspectiva sobre la vida, es una experiencia muy enriquecedora».

«Durante mi estancia en un Airbnb de Portland —comenta Joy—, me encantaron todos estos pequeños manjares locales que los anfitriones compartieron conmigo. Decidí hacer lo mismo en mi espacio. Un par de amigos tienen sus propias tiendas por aquí cerca y me gusta ofrecer a los huéspedes sus productos de vez en cuando».

5. Los viajeros: tu fuente de inspiración

La gente comienza a hospedar por muchas razones, algunos lo hacen para pagar las facturas, otros, por pura curiosidad. La mayoría de los anfitriones comenta que lo que más les motiva es conocer a gente nueva. Cada huésped que reciben, cada experiencia que organizan es una nueva oportunidad para mostrar su ciudad, expandir su círculo de amistades y descubrir el placer de ser anfitrión.

«Creo que lo que más me ha sorprendido es darme cuenta de que estamos rodeadas de gente extraordinaria —comenta Beverlee, anfitriona junto a su pareja, Suzie—. Es muy fácil socializar con los viajeros y nos sentimos realmente afortunadas por compartir momentos con ellos».

«En términos económicos, es una ayuda incuestionable —dice Tim—, pero tiene otros beneficios: gracias a Airbnb, me siento más conectado con el mundo. Nos sentamos en el patio y [los huéspedes] me cuentan anécdotas sobre su vida».

«Cuando era pequeña, éramos la única familia de origen asiático en el barrio —comenta Joy—. Mis padres preparaban comida típica de nuestro país para niños que nunca habían probado algo parecido. Por eso, poder ser anfitriona y compartir mi cultura es para mí algo muy especial y personal».

Si quieres conocer más historias de los anfitriones y sus consejos, echa un vistazo a los Recursos para hospedar.